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La sociedad tiene un conjunto de ideas sobre cómo se espera que los hombres y las mujeres nos comportemos, nos representemos y vivamos nuestras vidas son lo que, desde los estudios de género y el movimiento feminista, se llaman ‘roles de género’ y que se definen según nuestro sexo asignado al nacer.

Es así que se espera que las mujeres seamos educadas, complacientes y maternales, mientras que los hombres sean fuertes, agresivos e intrépidos. De igual forma, en nuestras relaciones de pareja se contemplan estereotipos: mujer cuidadora – pacífica y hombre proveedor – violento. Dos perfiles en oposición -poder y sumisión- que han sido relacionados con los altos índices de violencia sexual y física contra las mujeres, y que hasta agosto de 2022 deja un saldo de 28 mujeres asesinadas por violencia de género y a 1.158 desde 2003.

Sin embargo, al ser creencias e ideas transmitidas de generación en generación tanto en la cotidianeidad de nuestras vidas y hogares como también en los espacios públicos y desde los medios de comunicación suelen pasar desapercibida, no obstante, encierran un grave problema, y es que al describir la agresividad como una actitud natural de los hombres, no se identifican los episodios de violencia y tienden a normalizarse.

Estereotipos se propagan en el internet

En 2010 la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa emitió la resolución 1751: “Combating sexist stereotypes in the media” que establece que “los estereotipos sexistas varían desde el humor y los clichés en los medios tradicionales hasta la incitación al odio e incluso la violencia de género en internet”.

Un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela concluye que las redes sociales perpetúan los estereotipos de género entre las y los adolescentes y contribuyen a reproducir una estructura social patriarcal. Hay quienes incluso se atreven a afirmar que en internet hay un machismo regresivo en las nuevas generaciones.

Y es un hecho comprobado que las redes sociales son las nuevas herramientas de control ligadas a la violencia machista. Los peligros para las mujeres de ser chantajeadas, controladas, extorsionadas, expuestas y hasta ver en riesgo su integridad física y emocional son mayores.

Por lo que, trabajar en fomentar relaciones sanas e igualitarias; prevenir y eliminar estereotipos, y formar en el acceso a un internet seguro y libre de violencia machista son los objetivos del proyecto: Enredadas por un internet libre de estereotipos que la Asociación de Mujeres Malvaluna ejecuta con el financiamiento del Instituto de la Mujer de Extremadura (IMEX).

Tres áreas de intervención

El contexto arriba descrito supone la ejecución de una serie de acciones que nos permitan abordar la problemática a profundidad, pero además prevenir, informar, fomentar, acompañar a quienes son o han sido víctimas de violencia, y sobremodo trabajar en la construcción de relaciones igualitarias, libres de violencia entre las personas más jóvenes, por lo que se han planteado las siguientes actividades:

Diseño de un Manual sobre las violencias machistas digitales.

Diseño de un Kit de redes sociales frente a las violencias machistas digitales.

Ubicación de un Punto de Información en Mérida para la atención a las violencias machistas digitales.

Línea de Apoyo (Helpline) para acompañar a mujeres que sufren violencia machista digital.

Curso Online para desarrollar estrategias de seguridad y protección frente a las violencias machistas digitales.

Seminarios Presenciales para crear redes de detección y atención frente a la violencia machista digital.

ESPACIO PUBLICITARIO de MALVALUNA
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