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Hoy se conmemora el Día Internacional de las Mujeres Rurales, y desde la Asociación de Mujeres Malvaluna y el proyecto:  “Mujeres ALIANZADAS y saberes feministas como estrategia de cambio ante las crisis globales” financiado por la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional al Desarrollo (AEXCID), queremos compartir precisamente esos ‘saberes’ puestos en practica durante la pandemia de coronavirus.

Cristian Merlo desde Fundación Entre Mujeres (FEM) en Nicaragua, se refiere propiamente a la pandemia y como desde las organizaciones de mujeres campesinas ha supuesto una validación de los programas en los que han estado trabajando con un enfoque feminista de empoderamiento integral.

«Hemos ratificado que esta propuesta sigue siendo valida y todavía más en estos tiempos, lo que hacemos con la semilla, los mercados locales, la producción de alimentos sanos, el rescate de la semilla criolla, el acompañamiento de las defensoras comunitarias, defensoras agroecológicas con las cooperativas, dando valor agregado a los productos, con los reservorios hemos ratificado que esta propuesta es validad en tiempos de crisis y cuando no hay crisis«, explica Merlo.

Relata que durante los meses críticos de la pandemia a nivel mundial, en mayo 2020, mientras muchas familias en las zonas urbanas padecían de hambre frente al encarecimiento de la vida, en las zonas rurales contaban con productos producidos por las mujeres en sus parcelas, así como la generación de ingresos con la producción de jabones, vino de rosa de Jamaica, miel y aceite de girasol.

«El camino es la agroecología, desde la producción sana, los mercados locales, para hacerle frente y depender menos de la economía de afuera. Las mujeres estamos en otra situación con los emprendimientos gallinas, huertos ferias hemos generado ingresos. Estar organizadas ha servido de contención», indica Merlo que a su vez considera que este trabajo de la tierra para las mujeres, en medio de la pandemia, también les ha permitido «estar ocupadas – fuera de casa donde nos recluyó la pandemia – y en otras cosas ha servido mucho para no estar preocupadas y estresadas». 

CONAMURI también apuesta por lo comunitario

En este Día Internacional de las Mujeres Rurales, que tiene como objetivo el reconocimiento al papel decisivo de las mujeres en el desarrollo, la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza, también compartimos la experiencia de CONAMURI –  Coordinadora Nacional de Organización de Mujeres Trabajadoras, Rurales e Indígenas  – de Paraguay que durante la pandemia se organizaron para preparar ‘ollas comunitarias’ y paliar la escasez de alimentos utilizando aquellos productos que ellas produjeron. 

«Nosotras entendemos que este virus vino y vino para quedarse en nuestras vidas, y nuestra apuesta en este momento que no podemos salir en este momento es hacer una resistencia productiva de la agricultura convencional a la agricultura ecológica, y las mujeres tenemos muchísimo que aportar por el propio rol que el patriarcado nos otorgó del cuidado, es ahí donde seguimos apostando», comenta.

En medio de la pandemia para las mujeres rurales de Paraguay, también ha sido una dificultad el acceso a recursos, lo cual plantea un reto tomando en cuenta que como organización y mujeres necesitan de fondos para poder trabajar en la defensa de sus derechos sin embargo, no ha sido una limitante para seguir haciendo el trabajo que por años han liderado.

Las mujeres de CONAMURI optaron por construir un espacio propio para luchar por sus reivindicaciones, donde además analizan el impacto de los ejes de desigualdad género, clase y etnia que se entrecruzan en ellas. 

*Fotos tomadas de INTERNET.


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