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En el #DíaContraLaExplotaciónSexual, la Asociación de Mujeres Malvaluna con más de 30 años de experiencia en la atención a mujeres víctimas de todas las formas de violencia machista reiteramos nuestra posición frente a la prostitución como una «forma de violencia contra las mujeres».

La prostitución se alimenta de mujeres en situación de vulnerabilidad producto de la violencia, la marginación, las crisis económica y la cultura sexista y patriarcal, pero además, tiene efectos sobre todas las mujeres porque socializa a los hombres sobre la idea de que en el momento en el que quieran y donde quieran pueden acceder al cuerpo de las mujeres.

Las feministas sostenemos que los cuerpos de las mujeres no tienen precio, no se pueden ni deben alquilar ni vender. Y la prostitución es, precisamente, eso: poner los cuerpos de las mujeres en el mercado y asignarles un precio. La prostitución acabará algún día, cuando la gente comprenda que es una esclavitud y una manifestación de la violencia machista.

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Una fuente de desigualdad

España es el mayor consumidor de prostitución de Europa y el tercero del mundo donde cuatro de cada 10 hombres son puteros. Según Eurostat, esta industria de explotación de los cuerpos de las mujeres mueve unos 5 millones de euros al día. Los hombres representan el 99,7% de la demanda.

La activista, investigadora y teórica, Rosa Cobo señala que “… esta realidad social que debe ser erradicada porque es fuente inagotable de desigualdad y subordinación para las mujeres que la ejercen y para las mujeres en general” y mantiene que «la prostitución es el corazón de la industria del sexo«, en un sistema mercantilizado en que es fácil percatarse de que «la relación entre prostitución, explotación sexual y trata de personas es incuestionable«: el sistema prostitucional se nutre de la trata de mujeres con fines de explotación sexual para subsistir y estar a la altura de la demanda de prostitución.

Cobo hace énfasis en que «los puteros son también responsables de la explotación sexual y económica que entraña la prostitución. Sin puteros no hay prostitutas y sin puteros no hay prostitución«. El 90% de las mujeres en situación de prostitución son mujeres procedentes de países empobrecidos, seres humanos que sufren, que tienen familias y derechos y que precisan alternativas dignas para poder salir de ese “inframundo” de esclavitud.

Incrementan atenciones en Malvaluna

Las situaciones de especial vulnerabilidad de las mujeres es una de las causas de la existencia de la prostitución. La situación de crisis sanitaria, social y económica provocada por la pandemia de la covid-19 que comenzó en el mes de marzo de 2020, ha tenido un gran impacto sobre las personas más vulnerables.

Estas situaciones de vulnerabilidad se han visto reflejada en el aumento de atenciones realizadas desde Malvaluna. Hemos visto incrementadas las demandas recibidas por mujeres, en contexto de prostitución y/o de especial vulnerabilidad por el hecho de ser mujeres, solicitando asesoramiento jurídico, atención psicológica e información laboral.

Por lo que urgimos de políticas públicas abolicionistas contra la prostitución y la pornografía, que prevengan y protejan a las sobrevivientes, pero además que aseguren el derecho a una vida digna y justa como forma de restablecer la justicia social. Que el foco se ponga sobre el putero, que sancionen sus actos de explotación sexual, así como se promuevan acciones de sensibilización y formación.

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