Conocer sus opiniones y reflexionar sobre la experiencia y el compromiso con el feminismo por parte de cinco mujeres jóvenes activistas, fue lo que pudimos disfrutar durante el tercer Intercambio de Experiencias de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos de Nicaragua, Paraguay y Extremadura denominado: «Juventud y movimiento feminista».

Una sentada que prolongamos durante dos horas ante las intervenciones de Mey Peyote y Cristiana de ‘Las Malcriadas’ de Nicaragua, Olga Tostado Calvo y Mariana del Consejo de la Juventud de Extremadura, y Ana Villasboa de Presencia Joven en Paraguay que nos compartieron sus cuestionamientos ante un sistema machista, así como las realidades de cada uno de sus países en torno a la lucha por los derechos.

A continuación te hemos resumido algunos de sus comentarios más representativos en torno al feminismo, pero si quieres disfrutar de la charla completa puedes buscarla en nuestra fanpage de Facebook.

En un mundo adultista y machista ser mujer joven feminista no es tarea fácil, por eso desde su vivencia personal, ¿qué le recomiendan a otras mujeres jóvenes que se sienten atraídas por el feminismo?

Ana Villasboa (Paraguay): Para poder militar y poder dar el paso de articular se requiere de mucho trabajo, quizás empezar a cuestionar o a ver en la rutina diaria preguntar: ¿por qué vamos a permitir que sigan sucediendo estas cosas? Y después abarcamos otras cosas, pero siempre la actitud de poder ser feminista y poder darle a otras mujeres el bienestar de gozar sus derechos desde la casa, las comunidades, las escuelas. Yo recomendaría primero estar bien con una misma y luego encontrar el espacio y sino tiene un espacio lo puede formar.

Olga Tostado – Consejo de la Juventud Extremadura: Durante mi adolescencia no conocía un colectivo feminista, me parecían injustas muchas cuestiones, pero echaba de menos tener un espacio donde poder implicarnos. En una asignatura de educación para la igualdad me hablaron de feminismo y me fascinó, pero fue super tarde. A las chicas que están formando sus asociaciones, yo sé que les va servir para su propia vida. Para mí el activismo feminista ha sido clave en mi vida, llego muy tarde, pero yo haré lo posible para que otras chicas joven tengan el espacio feminista.

Mariana Couto – Consejo de la Juventud Extremadura : Yo empecé tarde, tenía 22 años, empecé afiliándome a mujeres jóvenes, pero es cierto que desde pequeña he sido rebelde porque siempre las injusticia me han afectado mucho. Luego empecé yendo a manifestaciones, y luego ya me apunté a mi entidad: Mujeres Jóvenes de Extremadura y empecé a participar y encontré la importancia de los espacios seguros. Yo aconsejo a todo mundo que se asocie, sea mixto o no, pero encontrar espacios con gente que tiene las misma inquietudes que tú, ganas de hacer un futuro y un presente mejor. A mí me ha cambiado mucho la vida por eso le aconsejo a todo mundo que se asocié.

Peyote – Las Malcriadas – Nicaragua : Me nombré feminista hasta después de los 20, era como el clásico: yo soy feminista pero, pero… después te vas deconstruyendo y te pasa como en los memes, que si antes te decían feminazi te dolía y ahora te vas empoderando en la medida que vas aprendiendo, pero claro ser feminista no es fácil porque la misma desconstrucción puede ser dolorosa.

Quitarte todo de encima no es fácil, pero si sos adolescente y traes la espina y tenes la suerte de toparte con el feminismo comenzá entrando; y no te apliques el feministómetro, no te culpes. Ser feminista es algo muy propio y cada una va ejerciendo el feminismo a medida que su historia se lo va permitiendo. No existe un termómetro que diga que sos 100% feminista. La desconstrucción viene de todos los días, no es un trabajo de la noche a la mañana, pero si cuando entras en ello y te das cuenta que por ser mujer no tenes que sufrir violencia porque la sociedad te la inculca, y la violencia esta normalizada, cuando te das cuenta de eso te llenas de fuerza.

Ojalá que todas las chavalas que sientan que quieren acercarse al feminismo se acerquen y lo hagan porque estoy muy segura que acercarte te empodera un montón y te ayuda a sufrir menos.

Cristiana – Las Malcriadas – Nicaragua : El feminismo esta lleno de mujeres que inspiran y eso fue fundamental para decir yo soy feminista. De hecho aquí esta presente la persona que me llevó por primera vez a organizarme (Peyote) y me pasó lo que nos pasó a todas, que nos daba miedo acercarme. Siempre fui como muy dada al tema de la lectura feminista, pero no de las prácticas que hay una gran diferencia. El feminismo me da miedo, ponerse las gafas moradas da miedo, la vida después de esto cambia no vuelve a ser lo mismo. Una se reconoce como una mujer sujeta de derecho como una mujer que demanda, exige y da. Una mujer que aporta y creo que es muy importante y ha sido super lindo encontrar a las mujeres feminista que he conocido, todas queremos darle el grano de arena a otra y ha sido una cadena y eso ha sido lo bonito. El feminismo no muerde, el feminismo nos da vida. El feminismo es una constante, es imposible decir que mañana no soy feminista. A mí me cambió la vida.

Vía mensaje preguntan para Nicaragua y Paraguay ¿Ven avances contra el machismo en los hombres jóvenes?, y ¿han intentado hacer acciones en colectivos de izquierdas y antifascistas?

Ana Villasboa (Paraguay): Como Presencia Joven tratamos de no vincularnos con la parte política. Siempre nuestro discurso va dirigido a las juventudes con temáticas de derechos sexuales y reproductivos.

Peyote (Nicaragua): Nosotras trabajamos con organizaciones de la sociedad civil. En Nicaragua sucede un fenómeno curioso que hablar de izquierda y derechas es complejo porque la dictadura implantada es de izquierda, la izquierda secuestrada por un partido. Nosotras no nos involucramos con ninguna izquierda ni derecha. En nuestra misión dice que nosotras vamos a denunciar las violencias vengan de donde vengan y a las mujeres nos viene las violencias de todos lados. Si estamos activas en participación social independiente aunque las activistas somos perseguidas, llamas golpistas y terroristas es compleja la situación en Nicaragua.

Cristiana (Nicaragua): Nicaragua es un país bastante machista, hay una cultura del silencio, yo en lo particular me atrevo a decir que no hay cambios bastante significativo los avance que he visto es en las mujeres que quieren organizarse muchas. Nosotras, no nos sentimos de alguna forma representada porque aparte del régimen que es machista, violador y misógino también encontras lugar en la oposición que no quieren saber nada de las feministas. Ahorita nosotras no queremos reconstruir conceptos sino salir de una dictadura.

¿Cuál es la relación que tienen con las mujeres feministas que nos anteceden y cuáles son las formas que deberían utilizar las organizaciones para llevar a más mujeres el feminismo?

Olga Tostado (Extremadura): El tema de feminismo intergeneracional, y a la vez pasárselo a las chicas más jóvenes, creo que es necesario que sepamos que al igual que nosotras tenemos un lenguaje distinto a nuestras antecesoras, igual nuestras luchas, aunque algunas son las mismas, pero hay luchas nuevas por los contextos también tenemos que saber, que el mundo cambia tan rápido y las que vienen detrás tendrán otras luchas, y que tenemos que saber como pasarles el testigo y acogerlas.

Creo que es importante el acogimiento, y dar el espacio al liderazgo a la chica joven. Entonces creo que tenemos que tenerlo en cuenta y es una demanda que me hago también a mí misma.

Mariana Couto (Extremadura): Creo que es necesario cederle el espacio a la juventud. Yo diría que la visibilización en este momento es lo más importante. Cuanto mas gente nos vea mas le vamos dejando la semillita de la conciencia.

Ana Villasboa (Paraguay): Antes realizábamos talleres y ferias con teatro para 2016 y 2015 que funcionaban muy bien, nosotras cambiamos nuestro lenguaje, canal y la forma de llegar a las personas. Nuestros canales de visibilización van cambiando y se van actualizando de acuerdo que llegan más adolescentes y jóvenes con distintas ideas.

Peyote (Nicaragua): Nosotras desde Las Malcriadas tenemos una buena relación con las mujeres que nos anteceden. El mismo movimiento feminista se lo debemos a ellas que en su momento se atrevieron a desafiar a una revolución que sentían que no defendían sus derechos como mujeres. Son mujeres que admiramos mucho. En lo personal siento que es duro hablar de relevo generacional porque si llevas años trabajando en lo que crees no lo vas a recibir bien y nosotras creemos en el trabajo en conjunto.

Creo que para crecer y llegar a más mujeres tenemos que salir de la burbuja de lo digital. En Nicaragua no hay mucho acceso a internet y las personas que lo tienen el celular no saben usarlo. Nosotras como mujeres nicaragüenses tenemos que salir de la burbuja y eso implica buscar, y salir de la zona de confort que no están de confort porque ser feminista no es estar en confort. Hay muchas mujeres que necesitan del feminismo porque el feminismo llega para hacerlas mejor.

Cristiana (Nicaragua): Tenemos buenas relaciones, y el trabajo de enlace, organizativo de cara a querer hacer ha sido muy importante. Yo creo que el éxito del impacto feminista esta en lo territorial, en lo rural que es donde se sufren más las violencias, donde reina más la cultura del silencio, donde no llegan las redes sociales y es donde el feminismo tiene que hacer apuestas; salir de la academia, de las universidades, de los círculos de élite y acercarse más a estas mujeres que son las que ponen los cuerpos a la hora de las muertes, son la primera en sufrir violencia y son las primeras en callarlo. El feminismo debe apostar por una escucha más inclusiva.

Los Intercambios de Experiencias de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos son parte del proyecto ALIANZADAS de la Agencia Extremeña de Cooperación para el Desarrollo (AEXCID) ejecutado por Malvaluna.